- La pizarra se adapta a todas las formas, pendientes, planos y lineas, aportando múltiples y rentables soluciones arquitectónicas.
- La pizarra es compacta, lisa, impermeable y constante en sus propias técnicas.
- La pizarra resiste como ningún otro material la acción de agentes externos: nieve, hielo, lluvia, polvo, salitre, contaminación, etc.
- La pizarra se mantiene inalterable a las variaciones témicas.
- La utilización de la pizarra como cobertura garantiza unas cubiertas bellas y de larga vida.
|